No necesitas llegar con un brief perfecto. Una pregunta, una duda o algo que no termina de cuadrar es suficiente para empezar.
Puede ser un cambio que nadie ha explicado. Un dato que contradice la historia. Una afirmación que se repite. Una decisión que necesitas entender antes de tomar la siguiente.
Escríbelo como lo dirías en una conversación. Nosotros empezamos por ahí.